Segregación en las aulas.

Tras ver el capítulo “las chicas sólo quieren sumar”, de Los Simpson, surgen muchas cuestiones en clase. Así comenzamos un debate acerca de la influencia del género en el aprendizaje de las Matemáticas.

Estos son algunos de los comentarios de clase sobre la educación segregada:

  • Los déficits de unos pueden corregirse gracias a los otros, es mejor que estén juntos en clase.
  • Biológicamente y en general, las chicas maduran antes que los chicos, por lo que se justifica la educación segregada en la adolescencia, pero no en el resto de los cursos.
  • Como en la adolescencia las chicas están más centradas en los sentimientos y los chicos son más agresivos, esto puede provocar que las chicas tengan preferencia hacia “las letras” y los chicos hacia “las ciencias”.
  • Puede ser efectivamente una cuestión de gustos, pero también puede ser que debido al cambio en la cultura, ahora que las mujeres están optando a todo igual que los hombres, tienen que demostrar que son iguales o incluso mejores que los hombres en ciertos aspectos.
  • Existen estudios que aseguran que los cerebros de hombres y mujeres son diferentes, puede ser por esto que las mujeres en general prefieran “letras” y los hombres “ciencias”.
  • Ya desde pequeños somos diferenciados hasta en la forma de vestir, pues los niños van de azul y las niñas de rosa. Esta forma de diferenciar por género condiciona desde la niñez. Afortunadamente, cada vez se ve a más padres que nos e preocupan si sus hijos juegan con muñecas o si sus hijas juegan al fútbol, por ejemplo.
  • Ya que el instituto es una microsociedad, ¿cómo queremos que sea nuestra sociedad? Hay que formar en la igualdad desde las aulas. También desde clase de matemáticas. El profesor debe ser consciente de que su palabra es muchas veces aceptada sin cuestionarla, por lo que debe ser objetivo y compartir junto con el resto del profesorado las ideologías del centro para infundir en los alumnos los valores que pretenden.

¿Tiene sentido desde el aula de Matemáticas tratar la cultura, la política, el género, etc.?

¿No son educadores los profesores? ¿No es su labor formar personas? Por supuesto que tiene sentido tratar estos temas (género, política, cultura, etc.) desde dentro del aula de Matemáticas, de la misma forma que tiene sentido educar a los alumnos también en clase de matemáticas en valores y no sólo en los conocimientos que proporciona la asignatura. Pero no sólo en el aula de Matemáticas, sino en todas las aulas de cada centro educativo.