Divulgar Matemáticas

Los profesores de matemáticas deberían ser sus primeros divulgadores, pero para eso deberían ser los primeros fascinados, los más apasionados por lo que enseñan. Cuando a uno le gusta algo lo transmite, el público (estudiantes o quien sea) lo nota, ¿acaso no lo notamos nosotros?

El buen profesor de matemáticas no debería perderse ni una sola de las actividades de divulgación de su campo y no sólo eso, sino cualquier cosa que pudiera estar relacionada y pudiera utilizar. En Madrid hay millones de actividades divulgativas de matemáticas. Estos días hay una exposición llamada Imaginary en la Real Academia de Ciencias que recomiendo encarecidamente por la mirada desde la estética y la belleza que considera de las matemáticas. También hay un ciclo de conferencias en el museo Cosmo Caixa (Madrid). Y, dentro de la Semana de la Ciencia (mediados de noviembre, cada año) yo destacaría entre las actividades relacionadas con matemáticas la actividad relacionada con el cumpleaños de Martin Gardner. Para ir abriendo boca, son actividades que los divulgadores de matemáticas (entre los que deberían estar los profesores de matemáticas) no deberían perderse.

El divulgador debe estar en constante formación y buscando información. Debe mantenerse al día para poder llegar a los alumnos. Y además los profesores deben formarse en otros temas en los que en ningún momento se nos forma, por ejemplo, cómo ser un buen comunicador o cómo hacer divertida una materia que según cómo se explique puede ser realmente tediosa.

Lo primero que debemos hacer para ser buenos profesores de matemáticas es querer serlo. Después amar la materia, interesarnos, aprender constantemente, dejarnos fascinar… Y por último aprender a transmitir nuestros conocimientos utilizando los métodos adecuados a través de las vías (pizarra, presentaciones, exposiciones, etc.) y los medios (lenguaje, actividades, etc.) que más cercanos y atractivos resulten a nuestros estudiantes.